El jabón de Marsella en detergente en polvo: guía práctica

Jabón de Marsella. Este pequeño bloque de limpieza que se sienta orgulloso en nuestros cuartos de baño tiene más de un truco bajo la manga. ¿Y si te dijera que también puede cuidar de tu ropa? Sí, los productos industriales no son la única forma de hacer que nuestra ropa brille. A veces la mejor sopa sale de las ollas y sartenes viejas, y nuestro amigo el jabón de Marsella está aquí para demostrarlo. Así que dejemos a un lado los botes de detergente y descubramos cómo hacer nuestra propia poción mágica de limpieza.

Un paso hacia el consumo responsable

Fabricar su propio detergente en polvo dista mucho de ser el capricho de un ecologista avezado. Es un planteamiento que tiene sentido en estos tiempos de creciente concienciación sobre el impacto de nuestro consumo en el medio ambiente. Diga adiós a los productos químicos y al exceso de envases de plástico. El jabón de Marsella es un producto natural, biodegradable y no tóxico. Además, fabricar su propio jabón en polvo le permite reutilizar los envases y reducir los residuos. Y además, ¡es económico!

En sus marcas, listos, ¡a construir!

Primer paso: reunir los ingredientes. Para hacer tu detergente, necesitarás 100 g de virutas de jabón de Marsella y tres cucharadas soperas de bicarbonato de sodio. En cuanto al equipo, necesitarás un recipiente grande, una espátula de madera, una jarra limpia de tres litros y un embudo.

Empiece hirviendo un litro de agua. Vierte el agua hirviendo en el recipiente, añade las virutas de jabón de Marsella y remueve. Cuando el jabón empiece a disolverse, añade el bicarbonato sódico y sigue removiendo hasta que la mezcla esté homogénea. Sólo queda dejar reposar la mezcla durante 24 horas.

Al día siguiente, toma la mezcla y viértela en la lata utilizando el embudo. Añade otro litro de agua hirviendo y mezcla bien. Deja enfriar y agita la jarra. Ya tienes listo tu detergente casero. Te recomendamos que lo agites antes de cada uso y viertas el equivalente a un vaso de mostaza en el dosificador de detergente de tu lavadora.

Los pequeños extras del detergente casero

Si estás acostumbrado a los detergentes comerciales, puede que te sorprenda tu nueva poción. Tiene una textura más gelatinosa y no hace tanta espuma. Pero tranquilo, es igual de eficaz. Además de lavar la ropa, el jabón de Marsella la suaviza y el bicarbonato de sodio neutraliza los olores. Una verdadera alternativa a los productos industriales para una colada limpia y respetuosa con el medio ambiente.

Y si quieres ir un paso más allá, ¿por qué no personalizar tu detergente? Puedes añadir unas gotas de aceites esenciales para perfumar tu colada, como la lavanda, para un aroma fresco y relajante.

Además de para lavar la ropa, el jabón de Marsella tiene otros muchos usos. Puede utilizarse como base para fabricar detergente líquido, limpiador multiusos o incluso champú sólido. Entonces, ¿estás listo para convertir tu baño en un laboratorio de productos naturales?

La colada casera: ¿una solución para todos?

Aunque fabricar tu propio jabón en polvo tiene muchas ventajas, también debes ser consciente de sus limitaciones. Por ejemplo, el jabón de Marsella puede dejar marcas blancas en la ropa negra. Por eso conviene probarlo antes de lavar toda la ropa con él. Además, algunas personas pueden ser alérgicas al jabón de Marsella. Por ello, siempre es aconsejable hacer una prueba cutánea antes de utilizarlo.

En conclusión, el lavado a domicilio con jabón de Marsella es una solución económica y ecológica para lavar la ropa. Es fácil de hacer y nos permite reducir nuestro impacto ambiental al tiempo que cuidamos nuestra ropa. Entonces, ¿estás listo para dar el paso?

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