Cualquier persona que trabaje en una instalación eléctrica o cerca de ella debe tener una cualificación eléctrica. Esto se consigue a través del entrenamiento. Todos los detalles a continuación
Acreditación eléctrica: ¿Qué es?
La legislación vigente exige que los trabajadores que realicen operaciones en o cerca de instalaciones eléctricas cuenten con autorización eléctrica, habida cuenta de los riesgos para el personal. En este caso, se trata del reconocimiento por parte del empleador de la capacidad de una persona bajo su autoridad para desempeñar con seguridad las tareas que le han sido encomendadas. No confundas diplomado en electricidad y acreditación eléctrica. De hecho, la acreditación eléctrica reconoce una capacidad y no una habilidad. El título de autorización es personal y no puede entregarse a otros. Durante las horas de trabajo, el titular está obligado a llevarlo consigo o mantenerlo a su alcance. Existen varios niveles de autorización eléctrica, autorizando a las personas a trabajar en instalaciones de mayor o menor potencia.
Acreditación eléctrica: Contenidos formativos
La formación para la acreditación eléctrica consta de 2 partes: una parte teórica y una parte práctica. Su objetivo es la obtención de la aptitud profesional en el ámbito de la prevención de riesgos eléctricos. Esta formación de acreditación eléctrica cubrirá los primeros conceptos de la electricidad, los riesgos eléctricos y los efectos de la electricidad en el cuerpo humano. Los alumnos recibirán formación sobre qué hacer en caso de electrocución, protección contra los peligros de la electricidad y riesgos de incendio.
Acreditación eléctrica: ¿Para quién?
La acreditación eléctrica concierne a todos los sectores (mecánicos, electricistas, pintores, carpinteros, guardias de seguridad, informáticos, ascensoristas, conserjes, etc.) y a todos (empleados, personal temporal, subcontratistas, empresarios autónomos, etc.). Se expide una autorización eléctrica a cualquier persona que deba realizar tareas eléctricas o no eléctricas en un entorno de obras o instalaciones eléctricas como, por ejemplo, el acceso a determinados locales eléctricos, supervisión de trabajos eléctricos, realización de registros, mediciones…
Acreditación eléctrica: ¿Por qué?
La formación para la certificación eléctrica es obligatoria. De hecho, es necesario aprender a realizar intervenciones en instalaciones eléctricas en condiciones de seguridad. Esta formación también deberá ser seguida por los empleados que desempeñen sus funciones cerca de aparatos eléctricos. Al finalizar el aprendizaje, el médico del trabajo expide un certificado a las personas formadas.
La autorización eléctrica se rige por la norma NF C18-510 y como tal obliga a las empresas a formar a sus empleados en las nuevas normas en materia de autorización eléctrica. Esta medida es obligatoria para garantizar la seguridad del personal y los bienes de una empresa.
Autorización eléctrica: Vigencia
Una autorización eléctrica tiene una validez de 3 años. Luego, el empleado deberá volver a seguir la formación para actualizar sus conocimientos y conocer nuevas novedades relacionadas con la normativa. Esta autorización eléctrica podrá ser cancelada o suspendida por la dirección de la empresa en cualquier momento. Por otro lado, puede revisarse tan pronto como sea necesario, por ejemplo en caso de cambio de empresa o de función, traslado, interrupción por un período prolongado, cambio tecnológico o de métodos de trabajo, etc.